Al referirnos a la política turística como ciencia que se ocupa del estudio de la actividad del estado en orden del bien común decimos que la misma se realiza a través de acciones.
Podemos definir a la política turística como una policita sectorial ya que se ocupa específicamente de la actividad en cuestión. Es importante señalar que el reto que cabe a la política turística es favorecer al desarrollo de la actividad privada y, a la vez, preservar los recursos para su sostenibilidad.
Síntesis de la evolución histórica de la Política Turística Argentina
En análisis de la evolución de la intervención del Estado en materia turística a través del desarrollo de políticas se presenta en nuestro país, al menos hasta el inicio de la primera década del siglo XXI, como sumamente complejo. En contados casos las acciones llevadas a cabo por el Estado tuvieron directamente el impulso de la actividad turística. Ello implica que no se estaba en presencia de una política turística sino que la misma se encontraba aparentada en otros objetivos o políticas publicas, como el desarrollo nacional, seguridad nacional, etc.
Primeros antecedentes de la Política Turística Argentina
El primer periodo se extiende desde fines del siglo XIX hasta mediados de la década del 40, donde había una principal falta de intervención del Estado en materia turística. En esa etapa la actividad turística encuentra un impulso en la actividad privada ya que es reflejo de aquello que desarrollan las familias europeas cuyas costumbres fueron incorporadas por la aristocracia argentina. Esto permitió afirmar que no existía una política específica, sin embargo, existieron medidas ejecutadas por el Estado que pudieron ser consideradas como una incipiente política turística. En este periodo se constituye la Dirección de Parques Nacionales la cual provoca, con la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi y con el Parque Nacional Iguazú, la afluencia de turismo a los nuevos centros turísticos. Estos acontecimientos hicieron que se construyan instalaciones y servicios básicos, a la vez alentó a una política que tuvo como resultado la construcción de nuevos hoteles y la reformacion de otros. El Estado participo del desarrollo de equipamiento necesario para el turismo, y se convirtió en prestador de servicios. Se construyeron hoteles, como fue el caso del Llao Llao de Bariloche. Es importante resaltar que la creación de la Dirección de Parques Nacionales no obedeció a una política turística en sentido estricto, sino que la misma guardaba relación con la necesidad de preservar el territorio nacional en las zonas de fronteras, en las que existían conflictos limítrofes con las naciones vecinas. En este periodo hubo una fuerte iniciativa privada hotelera y gastronomita en cuanto al desarrollo de los destinos y del equipamiento hotelero y una escasa injerencia estatal en lo referido a la actividad turística.
Hacia la institucionalización de una Política Turística Nacional
En los primeros periodos de los gobiernos justicialistas dictaron importantes normas para el impulso de la actividad turística y para una clara política en materia de turismo vinculada al desarrollo social, que fueron: la reglamentación de las jornadas laborales, el descanso semanal, aumento de salarios y la implementación del salario familiar, el sueldo anual complementario y las vacaciones pagas. Hasta estos momentos el organismo responsable de la política turística fue la Administración de Parques Nacionales y Turismo, dependiendo de Obras Publicas, que tenia la fusión de dirección y de fiscalización de las actividades relacionadas con el turismo en la Ciudad de Buenos Aires y en Territorios Nacionales.
Durante este periodo se realizo uno de los trabajos de infraestructura más importantes para la actividad, que fue la inauguración de Ezeiza en 1949. Se siguió incentivando la construcción de alojamiento turístico por particulares mediante el otorgamiento de créditos por parte del Banco Hipotecario Nacional con intereses bajos para las inversiones de emprendimiento hotelero.
El impulso del desarrollo
Entre 1955 y 1958 se caracterizo por un fuerte impulso al desarrollo en todos los campos y en particular a la actividad turística. Se sanciona una ley por parte del Congreso de la Nación de la cual otorga por primera vez en su historia, autarquía del órgano nacional de turismo, entonces denominado Dirección Nacional de Turismo, proveyendo de fondos para su financiamiento mediante la creación de un impuesto con una alícuota del 1% sobre los pasajes aéreos al exterior. Esta etapa se caracterizo por un fuerte impulso del Organismo de Turismo, desaliento del turismo exterior, desarrollo del turismo social y la participación del sector privado hotelero y gastronomico.
Planificación y Regulación
En esta etapa se desarrollaron distintos programas y planes de desarrollo para distintas provincias como fue el caso de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, entre otras. Además, en 1977, se continúo con el interés por parte del Estado en el desarrollo de la oferta de alojamiento de categoría internacional, ello genero a crear normativas a la promoción de inversiones hoteleras. Por eso en dicho año se crea la Ley Nacional de Hotelería y la Ley Nacional de Agentes de Viajes.
La Política Turística en las últimas décadas
En 1983 se jerarquizo el Organismo Nacional de Turismo, convirtiéndolo en Secretaria de Turismo, dependiendo de la Presidencia de la Nación. A fin de obtener mayores recursos para el fomento y desarrollo de la actividad, a su vez se crean las Bases para un Plan Federal de Turismo y se realiza el primer encuentro nacional de legislación turística por la Secretaria de Turismo de la Nación y la Cámara Argentina de Turismo, donde los sectores publico y privado acordaron el proyecto de Ley Nacional de Turismo. Más tarde se sanciona la Ley, que declara de interés nacional al turismo como actividad socio económica, donde el Estado fomentara el desarrollo, la investigación, la promoción y hará beneficios a la actividad turística. Se continúo con la exploración del Estado Nacional, a partir de la proclamación del turismo como política de estado y de una instrumentación del Plan Estratégico de Turismo Sustentable. El turismo ya se estaba convirtiendo en estos momentos en una actividad que a los gobernantes les estaba interesado y estaba tomando importancia para el desarrollo de la Nación por el impacto económico que provoca. Con la Ley Nacional de Turismo 25997 se sanciona el Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable, cuyo objetivo es planificar, programar, promover, capacitar, preservar, proteger y generar inversiones. No debemos dejar de mencionar en esta reseña de la política turística de nuestro país la importancia que tienen las organizaciones publicas en los niveles internacional y regional en materia de turismo que son la Organización Mundial del Turismo, la Organización de los Estados Americanos, la organización en el ámbito del MERCOSUR, la Secretaria de Turismo, el Consejo Federal de Turismo, las Secretarias de Turismo Provinciales, Las Direcciones de Turismo Municipales y todas las organizaciones vinculadas a la actividad turística, como son la Administración de Parques Nacionales, la Comisión Nacional de Regulación de Transporte, entre otras. Por parte del sector privado no debemos dejar de mencionar la Organización Internacional de Aviación Civil, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, la Asociación Internacional de Hoteles y Restaurantes, Consejo Mundial de Turismo, entre otros. En el ámbito local, por parte del sector privado debemos mencionar a la Cámara Argentina de Turismo, la Federación Empresaria Hotelera Gastronomica de la Republica Argentina, junto a sus 62 filiales, la Asociación Argentina de Agentes de Viajes y Turismo, la Asociación de Hoteles de Turismo de la Republica Argentina, la Cámara de Tiempos Compartidos, la Asociación de Ejecutivas de Empresas de Turismo, la Asociación de Organizadores de Congresos, Ferias, Expositores y Afines de la Republica Argentina.
Con esta descripción podemos decir que es fundamental que el sector público trabaje de la mano con el sector privado para el crecimiento y el desarrollo de una planificación sostenible en el tiempo.